Las botellas sensoriales de JorgeHace unas semanas que quería compartir contigo las botellas sensoriales que hice para Jorge, pero entre unas cosas y otras no he podido hasta ahora. Antes de ser mamá pensaba que cuanto más pequeño era tu bebé, menos tiempo tenías ¡pero no! Al menos con Jorge, entre los 5 y los 7 meses ha sido cuando más atención ha demandado.

Ahora cada vez aguanta más ratitos jugando él solo, aunque prefiere tenerme a la vista le gusta la independencia, y estas botellas sensoriales han sido todo un éxito ¿Quieres saber cómo las he hecho?

¿Qué son las botellas sensoriales?

Las botellas sensoriales son, como su nombre indica, botellas que estimulan los sentidos de los peques. Pueden ser de muchos tipos y dirigidas a muchas edades diferentes, e incluso pueden ser educativas y servir para aprender conceptos.

Por ejemplo, para niños algo más mayores he visto botellas sensoriales con animalitos dentro para conocerlos, o con diferente colores que representan las emociones…

En mi caso, con la edad de Jorge (7 meses) lo más apropiado eran botellas que estimulasen los sentidos. Las he hecho muy sencillas porque he considerado que todavía es pequeño para apreciar algo más elaborado, y, como son tan fáciles de hacer, puedo ir haciéndole nuevas conforme él lo necesite.

Jorge y las botellas sensoriales

Jorge jugando con sus botellas sensorialesLas botellas que he hecho permiten estimular la atención sobre diferentes colores, pesos y sonidos. Se las ofrecí a Jorge cuando acababa de cumplir 7 meses, y los primero que hizo fue llevárselas a la boca 😂

Hacía mucho tiempo que Jorge nos miraba con mucho interés beber agua de las botellas y quería cogerlas para ver qué era eso que parecía un biberón pero que estaba fuera de su alcance. No se las habíamos dado todavía para que no se hiciera daño con el tapón, así que cuando por fin pudo coger una ¡tenía que rechupetearlas bien!

Una vez pasada esa primera fase de descubrimiento de lo que es una botella, Jorge ya juega con ella de la forma que yo tenía pensada: las mira, las agita, las golpea contra el suelo… y presta mucha atención a los diferentes sonidos que hace.

De hecho, la de maiz al principio le asustaba, cuando yo la agitaba empezaba a poner pucheritos ¡pero ahora le encanta! Y la de agua, que era la que más le llamaba la atención al principio, ahora la tiene bastante olvidada.

Cómo hacer las botellas sensoriales

Que necesitas para hacer botellas sensorialesPara hacer las botellas sensoriales sólo necesitas:

  • 3 botellas de 50 cl. Cuando sea más mayor podrán ser más grandes.
  • Cinta aislante.
  • Tijeras.
  • Agua.
  • Colorante alimentario.
  • Maiz.
  • Pajitas.

Una vez tienes todos los elementos necesarios, los pasos a seguir son los siguientes:

1. Quita las etiquetas de las botellas y limpialas bien de los restos de pegamento.

2. Llena una de las botellas de unos 4 dedos de agua.

Agua con una gotita de colorante3. Échale colorante al agua, con una gotita es suficiente. El efecto hasta que se mezcla es muy chulo, si crees que tu peque puede apreciarlo o tienes otro más mayor ¡no dejes que se lo pierda! Ya puedes ponerle el tapón.

4. Échale maiz a otra de las botellas, unos 3 dedos. Cierra la botella.

5. Corta unas cuantas pajitas en trocitos ¡y cuidado que saltan!

6. Echa las pajitas cortadas en la botella que queda. Debería ocupar también unos 3 dedos. Cierra la botella.

7. Sella los tapones con cinta aislante.

8. Dale las botellas a tu peque y ¡déjale experimentar!

¿Has hecho este tipo de botellas alguna vez? ¿Qué pusiste dentro?

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