Con bebé Jorge en el aeropuertoHace unos meses, cuando Jorge tenía 3, viajamos por primera vez a casa para estar con la familia y presentar a Jorge en sociedad. Dentro de poco volveremos a hacerlo, y me da que no será tan “facil” como entonces, porque ahora Jorge se da cuenta de todo, todo le llama la atención y es más dificil relajarle cuando hay estímulos alrededor.

Pero eso dará para otro post a la vuelta de nuestras minivacaciones, de momento aprovecho esta reflexión, y la necesidad de repasar lo que hice entonces para hacerlo parecido ahora, para contarte qué metimos en la maleta, cuáles fueron nuestros trucos y que tal funcionaron.

La maleta del bebé

Ir de viaje con un bebé no es fácil, entre otras cosas, por la cantidad de cosas que necesitan, así que te puedes ir olvidando de la maleta de cabina ¡necesitarás una bien grande!

Para empezar, hay varias cosas que debemos tener en cuenta antes de preparar el equipaje:

1. Nos alojaremos en un hotel o en un apartamento o casa.

Esto es importante de cara a la ropa de tienes que llevar, porque ya sabes que un bebé se puede manchar mucho y muchas veces al día, así que no será necesaria la misma cantidad de ropa si tenemos lavadora que si no la tenemos.

Como nosotros teníamos lavadora, nos llevamos 7 conjuntos para 2 semanas y 4 pijamas, además de 2 chaquetas para tener de repuesto.

Si nos hubiéramos quedado en hotel, habría intentado llevarme un conjunto para cada día y detergente por si acaso ¡porque tampoco tiene una cantidad infinita de ropa!

Además, saber dónde nos alojaremos también nos permitirá saber si tendremos microondas, algo muy interesante de cara a la esterilización de los biberones, ya que venden unas bolsas de esterilización en microondas que tienen 20 usos cada una y no ocupan nada. Si tienes la suerte de poder practicar LME, esto no te preocupa☺️

2. Salimos del país o no.

Esto es importante de cara a la alimentació y la higiene. Puede parecerte una tontería, pero si le das leche artificial a tu bebé, debes tener en cuenta que tal vez la que toma no la venden en el país al que vas y ¿de verdad quieres ponerte a probar leches nuevas durante el viaje? La leche artificial que toma Jorge en Francia no la venden en España, así que nos llevamos algunos botes para estar cubiertos durante las vacaciones.

También el agua puede ser diferente en distintos países. Evidentemente no puedes llevarte el agua para preparar los biberones de las vacaciones, pero conviene estar prevenido porque no todas las aguas sientan igual: unas estriñen más que otras, algunas pueden provocar regurgitación…

En cuanto a la higiene, nosotros también preferimos llevarnos sus toallitas y linimento para limpiarle el culete (se usa en Francia y va genial, os contaré en otro post), que tampoco venden es España y su crema hidratante, ya que tiene la piel sensible y no queriamos arriesgarnos. Además, si hubiésemos ido a un hotel también nos hubieramos llevado su toalla para asegurarnos de que usase una 100% algodón, por su piel sensible (tal vez atópica😒).

Los pañales tampoco son los mismos en todos los destinos. No nos lo esperábamos, pero los pañales en España son menos absorbentesque los que usamos en Francia, así que todas las noches durante las vacaciones se desbordó en pañal… la próxima vez llevaremos de los que usamos siempre para ponerselos al menos por la noche.

3. La temperatura del lugar al que vamos

La temperatura del lugar de origen no es siempre la misma que la de el lugar de destino, y si vamos a varios sitios tal vez entre ellos sea tambien diferente. Si es un sitio que conocemos nos resultará más fácil elegir la ropa, pero si no hemos estado antes es preferible pecar de previsores a que luego el peque pase frío o calor.

Nosotros hicimos combo la primera vez:  fuimos a la sierra de Madrid y a Valencia, en febrero ¡os podéis imaginar la diferencia de temperatura! Por suerte conocemos bien el clima de los dos sitios, pero os imaginareis que la maleta iba a reventar para tener todo cubierto.

4. Juguetes para estar entretenido

Si tu bebé necesita juguetes para mantenerse entretenido o utiliza un doudou para calmarse ¡no lo olvides en casa! Jorge todavía era muy pequeño, así que no jugaba demasiado, y tampoco tiene un doudou.

Nos llevamos algunos de sus muñecos para que tuviese algo familiar en la cuna extraña en la que iba a dormir.

Esta vez sí iremos cargados de juguetes: los que le tranquilizan, los que le distraen, algún cuento… creo que tendremos que facturar otra maleta 😂

Trucos para el viaje con tu bebé

El viaje con un bebé se puede hacer en diferentes medios de transporte, y para cada uno de ellos necesitarás saber ciertas cosas y tener una serie de trucos:

– El viaje en coche

El coche es probablemente el medio de transporte más habitual para viajar con un bebé. A favor tiene que puedes ir a tu ritmo, no molestas a otros pasajeros ni ellos te molestan a ti y los límites de equipaje los marcas tu.

Esta última ventaja no es del todo exacta, los límites los marcs más bien tu coche. A nosotros no nos cabe demasiado una vez metemos el carro, así que hubieramos tenido que comprar un baúl y una baca para colocarlo.

En contra del viaje en coche están el hecho de que normalmente se tarda más y que hay que hacer muchas paradas.

Recuerda que si viajas con un bebé deberás parar cada 2 horas para tumbarle durante un rato y que pueda estirar la espalda.

Además, tendrás que parar cada vez que tenga hambre o necesite que le cambies el pañal.

Para nosotros esta opción era inviable, estamos a 8 horas de Valencia, así que con todas las paradas hubieramos tardado 2 días en llegar, nos pareció demasiado para un bebé tan pequeño.

Lo bueno de viajar en coche con esa edad es que no necesitas demasiado pa entretenerle, ya que todavía duermen bastante y la silla del coche suele tener efecto somnífero.

– El viaje en avión

Viajar en avión con un bebé tiene la ventaja de que el viaje suele ser más corto. ¿Lo malo? Buff ¿por dónde empezar? Los controles de seguridad, las esperas, los cambios de presión durante el vuelo, el reducido espacio en el que apenas puedes levantarte para calmarle si es necesario, los baños del avión ¿cómo se supone que tenemos que cambiarle el pañal ahí dentro?

Aún así para nosotros era la mejor opción , así que nos lanzamos a la aventura ¡y no fue tan mal!

Organicé, por decirlo de alguna forma, las tomas para que le tocase comer un poco antes de subir al avión. Si le das el pecho esto no es necesario, pero al tomar bibe se supone que hay que respetar un poco más los horarios.

Después del bibe le cambié el pañal, para reducir las posibilidades de que hiciese falta hacerlo durante el vuelo, y esperamos a subir los últimos al avión, para que no tuviera que esperar mucho ahí encerrado y con el calo que suele hacer antes de despegar.

Darle algo para chupar durante el despegue y el aterrizaje ayuda a que no le duelan los oídos.

Cuando el avión empezó a moverse le puse al pecho, aunque lo mismo hubiera servido un chupete, un mordedor o un biberón. En el pecho se quedó dormido y así estuvo todo el vuelo ¡así que fue genial!

A la vuelta repetimos la rutina y salió igual de bien, pero sospecho que esta vez, con 8 meses y mucho más despierto, no será tan fácil… ya os contaré.

– El viaje en tren

Como te decía, en el viaje hicimos combo Madrid-Valencia, así que también probamos el tren. La ventaja del tren es que es más espacioso que el avión y el coche, y te libras de los controles de seguridad y las largas esperas.

En teoría puedes levantarte y pasear por el pasillo para calmarle si lo necesitas, pero la realidad es que no es tan estable como me gustaría para pasear con un bebé en brazos.

En cuanto al equipaje, no está tan limitado como en el avión, pero recuerda que tienes que cargar con el hasta el vagón y que no hay demasiado espacio para colocarlo.

Como el sistema del avión nos había funcionado tan bien, intentamos lo mismo en el tren. A la ida fue genial, pero a la vuelta no se durmió tan fácilmente. De todas formas, como teníamos bastante espacio para moverle y no tenía que ir con el cinturón, el viaje no se hizo muy pesado.

– El viaje en barco

Esta es una modalidad que no he probado para viajar con un bebé, principalmente porque creo que es le medio de transporte más lento.

Sin embargo, creo que no debe ser demasiado incómodo hacerlo, ya que dispones de bastante espacio para moverte, mucho más que en un tren, y puedes llevarles a distintas salas e incluso en algunos casos a cubierta para distraerle, siempre que el mar esté bien.

En cuanto al equipaje, la cantidad está mucho menos limitada que en un avión, y si viajas en ferry la capacidad será la de tu coche.

Lo malo, como siempre, los baños.

¿Tú tienes algún truco para viajar con bebés? ¿Qué medio de transporte te parece el más cómodo?

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